Este modelo de 210 litros es un equipo de funciones sencillas, diseñado para quienes buscan un refrigerador confiable, de bajo mantenimiento y fácil de operar. Es perfecto para departamentos pequeños, oficinas o como refrigerador secundario.
Capacidad Real: 210 Litros (8 pies cúbicos).
Diseño de 2 Puertas: Congelador independiente en la parte superior para evitar la pérdida de frío al abrir la parte baja.
Enfriamiento por Convección: Sistema tradicional que garantiza una temperatura estable en todos los niveles.
Organización:
- Parrillas de cristal templado resistentes y fáciles de limpiar.
- Cajón especial para frutas y verduras.
- Anaqueles en la contrapuerta con capacidad para botellas de hasta 2 litros.
- Control Mecánico: Ajuste de temperatura mediante perilla interna, lo que simplifica su uso y reduce fallas electrónicas.
Medidas de Uso y Cuidado
Para que tu refrigerador de 210 litros funcione al 100% y dure muchos años, sigue estrictamente estas recomendaciones:
- El Reposo es Vital: Una vez que el refrigerador llegue a tu domicilio, debe reposar en posición vertical de 6 a 8 horas antes de conectarlo. Esto permite que el aceite del compresor se asiente; si lo conectas antes, el motor puede sufrir un daño irreversible.
- Uso de Regulador: Al ser un equipo sencillo sin protecciones electrónicas complejas, es obligatorio conectarlo a un regulador de voltaje. Las variaciones de luz son la causa principal de motores quemados y la garantía no suele cubrir descargas eléctricas.
- Ventilación Correcta: Deja un espacio mínimo de 10 a 15 cm entre la parte trasera del refri y la pared. Si el calor no tiene por dónde salir, el motor se forzará, gastarás más luz y el equipo enfriará menos.
- Cuidado en el Deshielo: Si se llega a formar escarcha en el congelador, deja que se derrita naturalmente o usa agua tibia. JAMÁS uses cuchillos o picahielos para quitar el hielo; si perforas la tubería interna, el gas se escapará y la reparación es casi imposible.
- Limpieza: Usa solo paños suaves y jabón neutro. No uses químicos fuertes que puedan dañar el acabado grafito o el sello de goma de las puertas.




